Thursday, December 09, 2010

El mejor restaurante vegetariano

En todos los años que llevo sin comer carne, he ido a bastantes restaurantes vegetarianos. No diré que a muchos, pero sí que a unos cuantos, y en los lugares más diversos: Salamanca, Vigo, Madrid, Kyoto, Boulder,...y aún así, mi restaurante favorito sigue siendo el único e inimitable, restaurante "azul" de Salamanca.

Me encataría deciros el nombre. No me importaría hacer publicidad. Pero creo que con "vegetariano + azul + Salamanca", vais a encontrar el sitio enseguida.
Sí, allí, pasando las ruinas del teatro Bretón.

En fin, este lugar lo conocí hace muchos años ya, en mis primeras incursiones gastronómicas por Salamanca. Os recomiendo, ante todo, reservar mesa, a no ser que seáis muy poquitos (una, dos, tres personas) y sólo si váis al mediodía entre semana. Noches y fines de semana, está hasta arriba. Pero siempre podéis llevaros la comida a casa, aunque no reparten a domicilio.

Yo recomiendo ir entre semana. Tienen un fabuloso menú del día (dos platos y postre o café) por 10,50€ que vale la pena probar. Y está entre los baratitos de Salamanca, para estar tan cerca del centro (3 minutos de la Plaza Mayor). Además, durante la semana siempre tienen más platos fuera de carta que los fines de semana. Porque, aunque la carta está muy bien, lo mejor es probar las distintas especialidades que van haciendo según la época del año,  ya que pocas veces se repiten.

Ofrecen desde ensaladas, o entrantes como hummus o guacamole, hasta un menú degustación, pasando por pastas para los niños, arroces vegetarianos, o platos con tofu o seitán. Pero entre mis favoritos destacan el "pastel de verduritas", de un sabor sutil y sublime, y los "pimientos del piquillo rellenos al jerez", un regalo al paladar (aunque no lo pidas si no te va el dulce). También recomiendo, para aquellos con estómago grande, el pastel de calabacín y queso o el hojaldre de queso y espárragos. Las hamburguesas vegetarianas están deliciosas, y vienen con una guarnición siempre distintas. También recomiendo el tofu a la naranja, y en realidad, todo lo que hay en la carta.

Además, es el único restaurante donde SIEMPRE llego a los postres. Este es un apartado muy importante para mí en cada restaurante al que voy, y este sitio sin duda se lleva un 10, una matrícula de honor. Tiene para elegir para todos los gustos: desde yogurt con muesli, pasando por una crema de limón muy suave, hasta tartas deliciosas e imaginativas, y crêpes que hasta un francés disfrutaría. Una pena que ya sólo tengan la manzana asada al brandy en temporada, porque era mi postre favorito sin duda. Pero las tartas son una auténtica maravilla, y lo mejor de todo es que siempre tienen postres fuera de carta para que no se aburran ni los clientes habituales.

Es un sitio tranquilo, en una zona sin tráfico y sin mucho ruido. La música que ponen es siempre tranquila, desde bossanova a jazz pasando por Carlos Nuñez, y la camarera es la más simpática que hayáis conocido nunca.

Si os gusta la comida vegetariana, aunque normalmente seáis carnívoros, o sí queréis atreveros con nuevas comidas, y andáis por Salamanca, no podéis dejar de ir a este "azul" restaurante.

Se lleva un 10, porque no hay un 100.

Restaurante italiano en Vigo

Mi pasión secreta son los italianos, ...los restaurantes (en principio). El caso es que buscando restaurantes italianos en donde celebrar mi cumpleaños, me he encontrado con la curiosa ¿paradoja? de que hay muy pocos restaurantes italianos regentados por italianos. En realidad, la gran mayoría son argentinos, urguayos y de otros lados del sur. No tengo nada en contra de sus pizzas y sus pastas, pero seamos realistas, no es lo mismo. No están mal, pero tampoco saben igual de bien que una pizza italiana de verdad. Me falta verificar esta teoría en persona en Buenos Aires o Montevideo, pero de momento, en Vigo, y dada su alto porcentaje, me parece representativo. Y sigo prefiriendo los italianos italianos (restaurantes, de nuevo xD).

Ya desesperada y pensando que iba a tener que cambiar de idea de restaurante, puesto que no encontraba ningún restaurante italiano de pura cepa en la ciudad, encontré una interesante web de un restaurante que desconocía totalmente. Apenas salía en las guías de internet, y mucho menos en las telefónicas. Este sitio, situado muy cerca de la Estación de Autobuses, en Gregorio Espino, tampoco está regentado por italianos, pero tiene muy poquito que envidiarles: tal vez la carta sea poco variada, pero como no como carne, me da igual que le falle ese aspecto.

Si lo que buscas es pizza o pasta, este es un buen sitio. Es tranquilo, sino nuevo está reformado, y las mesas son grandecillas, no están demasiado juntas y hay hasta dos ambientes, o casi, para un sitio tan pequeño. Además, no tiene la música demasiado alta, por lo que se puede hablar perfectamente. Los baños están impolutos. Y sirven a domicilio. ¿Qué más se puede pedir?

De precio están en un nivel medio: la pizza margarita pequeña (que tiene un diámetro como un plato de unos 20 cm) sale por unos 7 euros, pero las hay más baratas (cosa curiosa, porque llevan más ingredientes), desde 6 euros. Si tienes mucha hambre o pides para compartir, hay también tamaño mediano y familiar. Vamos a poner una pequeña muestra comparativa:


Margarita                S-7,60€       M 11,10€           L17,80€
Prosciutto               S 6,10€        M 8,90€             L 13,70€
Cuatro Estaciones   S 7,90          M 11,70€           L 18,70€

La verdad es que valen la pena. La masa es finísima y crujiente, casi no la notas pero no se te deshace la pizza en las manos (es que soy una fanática de la masa fina). El borde en cambio, tiene sustancia y está esponjoso, no quebradizo ni duro. No escatiman tampoco a la hora de echarle los ingredientes: hay tomate y queso de sobra, así que la base está muy bien. Además, sino te convence ninguna de las 30 pizzas que tienen en carta, te la puedes montar tú con los ingredientes que tu elijas, al gusto, sobre una base de tomate y queso.

Si lo tuyo son las pizzas, pero las rellenas, tampoco te decepcionará: en la carta encontrarás la calzone típica, pero también las llamadas "ciabattas", masa de pizza rellena, a las que puedes añadirle una salsa. El precio está muy bien, pues te salen por unos 4 €.

En cuanto a las pastas, este restaurante se acoje a las últimas tendencias del mercado: no hay platos definidos, sino que tú eliges el tipo de pasta (spaghetti, maccaroni, tagliatelle y fusilli) y la salsa al gusyo. Ciertamente podría tener más opciones de pasta, ya que hay miles de formas, o más salsas (no les sacas de la bolognesa, carbonara, al gongonzola, quattro formaggio y al funghi), pero es mejor que nada. En cambio, si lo que te gustan son las pastas al horno, tienes para elegir entre dos tipos distintos de lasagna, de tortellini rellenos, canelones y también un plato de maccaroni gratinados.

No le faltan los entrantes, entre los que destacan los pimientos rellenos y el provolone fundido, y también tienen varias ensaladas, de buen tamaño y gran variedad de ingredientes. No falta la típica ensalda de tomate y mozarella, la Caprese (mi favorita).

Es en los postres donde falla más este restaurante. El día que fui yo tenían cuatro cosas: flan de mango, tarta de la casa, tarta de la abuela, y tarta helada. Aún encima, flan de mango no les quedaba (vamos, que no lo habían hecho, porque fuimos de los primeros en entrar). La tarta de la casa es un flan con una base de bizcocho, la d ela abuela, una tarta de gallega y chocolate, y la helada, la del super de toda la vida. Vamos, que si eres de los que odian el flan, como me pasa a mí, lo tienes crudo, porque de cuatro cosas que hay en la carta, dos son flanes.

De todas maneras, a pesar de sus más y sus menos, este sitio es muy recomendable, sobre todo en plan tranquilo y sin demasiada gente. Me imagino que por la noche estará más lleno, pero siempre puedes reservar.

Lista de plato vegetarianos de este restaurante:

De entrante: el provolone

Pizzas: la Napoli (básica + los ingredientes que tú quieras), la Margherita, la Vegetaria, la Quattro Formaggio, la Spinaci y la Bróccoli.

Pasta: Maccaroni bróccoli al forno, Lasagne verdi al forno, pasta a elegir con salsa Gorgonzola, Quattro Formaggio, al Funghi.

Ciabattas rellenas: Ciabatta Vegetaria

Ensaladas: Insalata Mixta, Insalata Caprese.

¿Mi nota? Le voy a poner un 7. La camarera o es nueva o es un poco despistadilla, pero es muy maja y agradable.

Ahora, Ve-Vegetariano se traslada a Vigo

Tenemos una nueva ubicación de los lugares recomendados por este blog: Vigo, esa "ciudadita" al sur de Pontevedra. A la vista de que los lugares para vegetarianos escasean en la ciudad marítima, me he dispuesto a ayudar de la misma manera que planeaba ayudar a los vegetarianos de Salamanca, pero por estos lares. Lugares de pinchos, tapas, bocadillos pero también restaurantes con opciones vegetarianas llamativas pasarán por estas páginas. De nuevo, sin nombres. Tal vez caiga alguna fotillo y una mejor localización en Google Maps, para ayudar a la identificación de los sitios. Y enlaces, si existen, a sus páginas web correspondientes.

¡Qué aproveche!

Sunday, March 21, 2010

Bar de pinchos nº6. Detrás de la gasolinera de Puerta de Zamora

Este es un pequeño bar que hace esquina subiendo detrás de la gasolinera de Puerta de Zamora (ahí donde está Casa, una callejita hacia arriba), en la acera de la izquierda. El primer bar, de hecho, por la izquierda. Tiene varios pinchos interesantes para los carnívoros, incluso uno que no me explico por qué no le quitan la carne (pimientos del piquillo rellenos de setas y carne y gambas, con bechamel; sólo con setas y a lo mejor otras verduritas, sería maravilloso). Pero tienen uno que hará las delicias de cualquier aficionado al queso: una rodaja bien grande de rulo de cabra, con tomate, orégano y aceite de oliva. Terriblemente sencillo, y terriblemente delicioso. 
Eso sí, os aconsejo ir pronto, porque se llena enseguida y la barra es pequeñita.

Saturday, February 27, 2010

Local nº5 Bar de pinchos bajando en la calle de San Justo

Hay miles de bares y restaurantes con pinchos en Salamanca. Pero la mayoría de ellos, ¡incluyen carne o pescado!Sin embargo, hasta en sitios especializados en carne, como es este que ahora comento, existen algunas posibilidades. En este restaurante-bar, se pueden tomar unos pinchos de champiñones (aunque por desgracia, son champiñones de lata), y unas tostas con revuelto con espárragos trigueros, ajetes y pimiento asado. Este último pincho está delicioso.

El local está bajando por la calle San Justo, a la mitad de la calle antes de llegar a la plaza. En esta calle hay otro sitio que podría tener algún pincho interesante, pero ya os contaré en próximas reseñas.

Friday, February 19, 2010

Local nº4. Pequeño bar-restaurante en calle Bordadores

La calle Bordadores es aquella que empieza al terminar Compañía y pasar la plaza de Monterrey, justo donde están el Gatsby, el Camelot y etc. Este local se encuentra enfrente del Día, al lado del bazar chino que hace esquina. Aunque he puesto "pequeño" en el título, en realidad no lo es tanto: es pequeño para ser restaurante, pero para ser un bar, es grande.

En este sitio sirven menús del día a 7 euros, bebida y postre incluido, lo cual resulta muy asequible, a pesar de que ya han subido el precio dos euros desde que se abrió el local. Además, tienen una amplia carta de bocadillos, sandwiches, pepitos, hamburguesas, ensaladas, platos combinados y pizzas.

No es que este local sea especificamente para vegetarianos ni mucho menos. En su menú del día, antes más que ahora, pueden encontrarse platos sin carne, pero lo raro es que haya dos opciones - una en el primer plato y otra en el segundo- que sea apta para vegetarianos (normalmente, solo hay una, que suele ser un primer plato). Los bocadillos y sandwiches vegetales, como siempre en España, incluyen desde queso hasta huevo pasando por el atún y el jamón york. Las ensaladas, excepto la normal de lechuga, cebolla, tomate y zanahoria, tienen algo de carne, ya sea atún, palitos de cangrejo, jamón york, etc. Pero nos queda la opción de siempre: pedir un plato sin ciertos ingredientes. Así, yo misma tomé la ensalada mixta sin jamón york ni atún, pero con queso y huevo. Están ricas las ensaladas, y además son abundantes, aunque es sin duda curioso que el huevo aparezca como frito y muy hecho, menos mal que lo ponen a los lados del plato y no en el medio.

Los sandwiches tienen buena pinta también. El especial de la casa incluye espárragos, pimientos del piquillo asados, tomate, lechuga y un largo etcétera de ingredientes, a los que sólo tendríamos que quitar el bacon. Pero lo que más promete, a pesar de que no las he probado todavía, son las pizzas: hay muchas sin carne, sólo de vegetales, como berenjena o alcahofas, y según el menú incluyen un montón de ingredientes. Creo que valdría la pena probarlas, aunque no sepa todavía como es la masa ni el tamaño. Al menos, los vegetarianos podríamos pedir algo en este local sin tener que rogar que nos quiten ingredientes del plato.

Por la noche es un lugar bastante tranquilo, y atienden bien. En verano ponen una terraza en la calle, como en todo Bordadores, lo que lo hace muy agradable para estar con los amigos cuando ya no hace tanto calor. Pero mientras, en invierno, tendremos que conformarnos quedarnos dentro. Si es que vais.

Saturday, February 13, 2010

Local nº 3. Bar en la esquina de calle Serranos con Placentinos.

Este local, bar, cafetería y restaurante de menús del día, está situado hacia el final de la calle que sigue a la Rúa Antigua, la calle Serranos, justo en la esquina donde se baja hacia el Palacio de Congresos o el departamento de Filología Inglesa, la calle Placentinos. El lugar no tiene pérdida y está siempre muy concurrido, por su cercanía a los campus de Ciencias y el Histórico.

Pero camos a hablar de lo importante de este sitio, que es la comida. Lo cierto es que sus pinchos están mucho mejor que sus menús: he cenado ahí un par de veces y lo digo desde mi punto de vista, claro está. No hay nigún plato vegetariano en sus menús (hasta sus ensaladas suelen llevar algo de carne o pescado), y una vez que pedí gazpacho, tenía un huevo en el centro. No seria gazpacho andaluz, pero eso no estaba especificado en la carta.

Sin embargo, he de alabar sus pinchos. Me rindo ante ellos, de hecho. Todos los que he probado estaban muy buenos y, además, hay una gran variedad de ellos sin carne. Bueno, esto de "gran variedad" hay que valorarlo dentro de su contexto de bar de pinchos en ciudad castellana: tiene una gran variedad en comparación con otros sitios, pero los pinchos con carne obviamente los superan. Entre ellos, uno de mis favoritos es el pincho de tortilla con pimiento asado, una combinación deliciosa. Pero los amantes del queso están de suerte en este local, ya que sus pinchos vegetarianos contienen una gran variedad de quesos: roquefort, fresco, de cabra...Lo siento por los veganos, pero me remito a lo que dije en mi presentación al blog.

Entre estos pinchos podemos encontrar en bollito de pan relleno de roquefort y espinacas, calentito y esponjoso, o quiches de espinacas. En cuanto a las tostas de pan, las hay con queso de cabra, nuez y mermelada de arándanos, pero también de queso fresco con tomate y orégano.

Una caña y un pincho en este sitio están más que recomendados.

Monday, February 08, 2010

Local nº2. Restaurante italiano cerca de la Plaza del Oeste

Este restaurante italiano que ahora está en la calle Fray Luis de Granada, entre la Plaza del Oeste y la Avenida Mirat, se encontraba antes en otro lugar, en las pequeñas galerías que hay en la calle Azafranal, donde, en mi opinión, el local tenía mucho más éxito, clientela y mejor servicio. De todas maneras, decidieron mudarse y cambiar el nombre (y quizá también el dueño), y lo cierto es que estos cambios no han sido para mejor: ahora es más caro, la calidad de la comida es inferior, y los camareros, bastante antipáticos. Sin embargo, a pesar de todo esto, sigue siendo uno de mis restaurantes italianos favoritos en Salamanca debido a un simple pero importantísimo detalle: la masa de sus pizzas.

Si, en este local, recomiendo fervientemente probar las pizzas. Las hay con carne, por supuesto, pero también sin ella aparte de la típica margarita o la cuatro quesos; las hay con alcachofas, con champiñones, e incluso una sin queso para aquellos que no tomen queso: la pizza marinara (con tomate, ajo y albahaca). Eso sí, no pidáis la focaccia por nada del mundo: no es una focaccia de verdad, es simplemente una sequísima masa de pizza que no sabe a nada. Ahora es preguntaréis cómo puede ser que, si la focaccia de este restaurante es una masa de pizza y la masa de la pizza es lo que más me gusta del restaurante, no la recomiende. Pero es que una cosa es tener una masa de pizza finísima, que casi se deshace en el centro con el calor de los demás ingrediente y su peso, mientras que por el borde está crujiente, y otra tener una especie de papa frita gigante sin sabor y a veces, quemada por partes. En conclusión: pizza si, focaccia no.

Además de pizza, como en todo restaurante italiano, hay pasta. Aunque puede resultar muy llamativo el hecho de que puedes pedir el tipo de pasta que quieras y luego añadirle salsa al gusto (de modo que no hay platos prefijados de pasta y uno mismo se monta lo que más le guste), lo cierto es que la pasta no está muy buena y deja que desear. Está bien el concepto, pero no la calidad. Para pastas, es mucho más interesante uno de sus platos de carta: unos "girasoles" (raviolis gigantes, para que nos entendamos) rellenos de queso y pera. Están deliciosos, pero son bastante caros. Este restaurante ha subido el precio de sus pizzas un euro desde que se mudó desde Azafranal a su nueva localización, y el resto de sus platos la verdad es que aunque han mantenido el precio, son un poco carillos. También hay quiches aptos para vegetarianos, que si valen la pena (bueno, esta recomendación no es mía directamente, ya que a mí no me gustan los quiches independientemente de su ingrediente principal, pero a mi madre, gran aficionada a los quiches, si que le gustaron) y tienen ensaladas; con todo, sus ensaladas son muy simplonas y no valen lo que cuestan. En cuanto a los postres, tampoco tienen nada interesante.

No es que este restaurante sea un buen restaurante, para que  nos vamos a engañar. La verdad, no me extraña que las últimas veces que he ido, estuviese yo sola (con mi acompañante en cada caso) en todo el local. La mitad de las cosas que tiene no las recomiendo, sean aptas para vegetarianos o no: simplemente, no está acorde su precio con su calidad.Excepto por las pizzas. Sino fuera por ellas, jamás recomendaría a nadie este sitio. Sigo preguntándome por qué cambió su conveniente localización en el centro a esta callecita que casi nadie conoce, perdiendo así el montón de clientes que tenía en Azafranal (estaba muchas veces lleno y hasta había que reservar, en ocasiones). ¿Problemas con el alquiler del local? De todos modos, la masa de sus pizzas sigue intacta y por ello, no puedo dejar de recomendarle a todo el mundo que vaya al menos una vez a probarlas. Espero que os gusten tanto como a mí.

Friday, February 05, 2010

Local nº1. Bar de pinchos en la Plaza de Anaya

Para iniciar las recomendaciones de este blog, me gustaría hablaros de un concurridisímo local que se encuentra en la Plaza de Anaya, donde está la catedral y la facultad de filología. El bar en cuestión está un poco escondido y casi  hay que salir de plaza para encontrarlo, pasando por delante de las escaleras de la facultad y bajando por las escaleras  hasta llegar al principio de la calle del Tostado, la primera entrada a la izquierda (desde la plaza). Me imagino que ya sabéis de qué local hablo. 


Si, esa cafetería sin ventanas es uno de mis lugares favoritos de Salamanca, y no podía dejar de recomendarlo a pesar de que sus opciones vegetarianas no son las más variadas. En pinchos, tenemos por supuesto, la tortilla de patatas; pero además, últimamente han hecho un nuevo pincho, una tosta de queso con calabacín y cebolla que es digna de mención. No son muchas opciones, lo sé, pero esta será la tónica cuando hable de bares de pinchos: uno o dos son aptos, ¡y se acabó! 


En este local también sirven comidas; pero nosotros tendremos que conformarnos con la típica ensalada simple o la ensalada mixta, que habremos de pedir sin atún. También tienen una tabla de quesos que podríais pedir. 


Y en cuanto a dulces, no hay nada extraordinario que mencionar, excepto por una riquísima magdalena integral de manzana que han empezado a vender este año.


¡Espero que os guste el sitio!

Las dificultades de ser vegetariano en Salamanca

Buenos días, queridos lectores. Este blog está dedicado a aquellas personas que tienen problemas para comer fuera en Salamanca por ser vegetarianos. En este país aún es difícil, en cualquier ciudad - aunque en las más grandes sea cada vez más fácil-, encontrar opciones para vegetarianos en restaurantes y bares, sobre todo si buscamos precios asequibles. En un país donde un bocadillo o sandwich vegetal puede incluir desde atún hasta jamón york, pasando por queso, huevo cocido y mayonesa, cuando no todo junto en el las mismas dos rebanadas de pan (al lado de una hoja de lechuga y una rodaja de tomate, que ya parecen suficientes para tener la excusa de llamar "vegetal" al bocadillo), ser vegetariano puede llegar a ser un suplicio. Y si eres vegano, ya es imposible.

Yo me hice vegetariana tras venir a estudiar a Salamanca. Vengo de una casa donde la carne era una comida excepcional y se comía principalmente pescado y verduras, además de arroz, pasta, patatas, huevos, queso...Pero al llegar a Salamanca y ver carne por todas partes, casi en en los escaparates, no rosa sino sanguinolenta, donde podía ver al animal entero, algo cambió en mi interior. Empecé a pensar en esos animales. ¿Cómo habían llegado a estar en un mostrador refrigerado? ¿Cómo habían vivido y muerto?

Por otra parte, el vivir en una ciudad donde la carne estaba presente a todas horas y en todas partes, desde bares de pinchos a comedores universitarios, donde el pescado que venden jamás lo hubiese comprado en mi ciudad (aunque sea porque es imposible tener pescado muy fresco en el interior), donde los sitios que sirven pescado lo hacen con miles de salsas para que no se note que está pasado, vi claramente que mi alimentación tenía que cambiar. Y acometí la difícil tarea de ser vegetariana en Salamanca, donde el hornazo (pan + carne carne y más carne) es el plato tradicional.

Sin embargo, ser vegetariana en Salamanca es posible. No faltan verduras de la zona en las fruterias y en la plaza del mercado, hay miles de quesos castellanos y bastantes tiendas de comida orgánica y para vegetarianos. Hay restaurantes, y hay opciones en los típicos bares de pinchos más allá de la tortilla de patatas. Aunque sé que algunos de vosotros a lo mejor no comeréis queso, o leche, o huevos, voy a incluir estos alimentos en mi guía para todos aquellos que si los comen. Aun así, no me olvidaré de comentar las opciones veganas que me encuentre en los locales salmantinos.

Por último, quiero mencionar que este blog no tiene ninguna conexión con los locales de los que aquí hable, ningún afán publicitario tampoco, ni nada parecido: no cobraré un duro por las recomendaciones que haga. Es una cuestión personal. Quiero ayudar a los que, como yo, se encontraron viviendo en una ciudad carnívora y quieren otras cosas. Para mí no fue fácil, y más de una vez tuve que pelearme con los dueños de los restaurantes y bares que incluían carne en un plato que en principio no tenía; también he sufrido sus miradas de desprecio, diciendo "¿pero esta de dónde ha salido?". Es por todo eso por lo que escribo este blog. De todas maneras, y para demostrar, en cierto modo, que este blog no está publicitando nada, no mencionaré el nombre de ningún local: hablaré en general para cadenas  y me limitaré a indicar las direcciones de los locales para que podáis encontrarlos sin problemas en la calle. Sólo delante de ellos descubriréis su nombre. Por ello, todos los comentarios que mencionen el nombre del local, serán borrados, para ser consecuentes con la política del blog.