Saturday, February 27, 2010

Local nº5 Bar de pinchos bajando en la calle de San Justo

Hay miles de bares y restaurantes con pinchos en Salamanca. Pero la mayoría de ellos, ¡incluyen carne o pescado!Sin embargo, hasta en sitios especializados en carne, como es este que ahora comento, existen algunas posibilidades. En este restaurante-bar, se pueden tomar unos pinchos de champiñones (aunque por desgracia, son champiñones de lata), y unas tostas con revuelto con espárragos trigueros, ajetes y pimiento asado. Este último pincho está delicioso.

El local está bajando por la calle San Justo, a la mitad de la calle antes de llegar a la plaza. En esta calle hay otro sitio que podría tener algún pincho interesante, pero ya os contaré en próximas reseñas.

Friday, February 19, 2010

Local nº4. Pequeño bar-restaurante en calle Bordadores

La calle Bordadores es aquella que empieza al terminar Compañía y pasar la plaza de Monterrey, justo donde están el Gatsby, el Camelot y etc. Este local se encuentra enfrente del Día, al lado del bazar chino que hace esquina. Aunque he puesto "pequeño" en el título, en realidad no lo es tanto: es pequeño para ser restaurante, pero para ser un bar, es grande.

En este sitio sirven menús del día a 7 euros, bebida y postre incluido, lo cual resulta muy asequible, a pesar de que ya han subido el precio dos euros desde que se abrió el local. Además, tienen una amplia carta de bocadillos, sandwiches, pepitos, hamburguesas, ensaladas, platos combinados y pizzas.

No es que este local sea especificamente para vegetarianos ni mucho menos. En su menú del día, antes más que ahora, pueden encontrarse platos sin carne, pero lo raro es que haya dos opciones - una en el primer plato y otra en el segundo- que sea apta para vegetarianos (normalmente, solo hay una, que suele ser un primer plato). Los bocadillos y sandwiches vegetales, como siempre en España, incluyen desde queso hasta huevo pasando por el atún y el jamón york. Las ensaladas, excepto la normal de lechuga, cebolla, tomate y zanahoria, tienen algo de carne, ya sea atún, palitos de cangrejo, jamón york, etc. Pero nos queda la opción de siempre: pedir un plato sin ciertos ingredientes. Así, yo misma tomé la ensalada mixta sin jamón york ni atún, pero con queso y huevo. Están ricas las ensaladas, y además son abundantes, aunque es sin duda curioso que el huevo aparezca como frito y muy hecho, menos mal que lo ponen a los lados del plato y no en el medio.

Los sandwiches tienen buena pinta también. El especial de la casa incluye espárragos, pimientos del piquillo asados, tomate, lechuga y un largo etcétera de ingredientes, a los que sólo tendríamos que quitar el bacon. Pero lo que más promete, a pesar de que no las he probado todavía, son las pizzas: hay muchas sin carne, sólo de vegetales, como berenjena o alcahofas, y según el menú incluyen un montón de ingredientes. Creo que valdría la pena probarlas, aunque no sepa todavía como es la masa ni el tamaño. Al menos, los vegetarianos podríamos pedir algo en este local sin tener que rogar que nos quiten ingredientes del plato.

Por la noche es un lugar bastante tranquilo, y atienden bien. En verano ponen una terraza en la calle, como en todo Bordadores, lo que lo hace muy agradable para estar con los amigos cuando ya no hace tanto calor. Pero mientras, en invierno, tendremos que conformarnos quedarnos dentro. Si es que vais.

Saturday, February 13, 2010

Local nº 3. Bar en la esquina de calle Serranos con Placentinos.

Este local, bar, cafetería y restaurante de menús del día, está situado hacia el final de la calle que sigue a la Rúa Antigua, la calle Serranos, justo en la esquina donde se baja hacia el Palacio de Congresos o el departamento de Filología Inglesa, la calle Placentinos. El lugar no tiene pérdida y está siempre muy concurrido, por su cercanía a los campus de Ciencias y el Histórico.

Pero camos a hablar de lo importante de este sitio, que es la comida. Lo cierto es que sus pinchos están mucho mejor que sus menús: he cenado ahí un par de veces y lo digo desde mi punto de vista, claro está. No hay nigún plato vegetariano en sus menús (hasta sus ensaladas suelen llevar algo de carne o pescado), y una vez que pedí gazpacho, tenía un huevo en el centro. No seria gazpacho andaluz, pero eso no estaba especificado en la carta.

Sin embargo, he de alabar sus pinchos. Me rindo ante ellos, de hecho. Todos los que he probado estaban muy buenos y, además, hay una gran variedad de ellos sin carne. Bueno, esto de "gran variedad" hay que valorarlo dentro de su contexto de bar de pinchos en ciudad castellana: tiene una gran variedad en comparación con otros sitios, pero los pinchos con carne obviamente los superan. Entre ellos, uno de mis favoritos es el pincho de tortilla con pimiento asado, una combinación deliciosa. Pero los amantes del queso están de suerte en este local, ya que sus pinchos vegetarianos contienen una gran variedad de quesos: roquefort, fresco, de cabra...Lo siento por los veganos, pero me remito a lo que dije en mi presentación al blog.

Entre estos pinchos podemos encontrar en bollito de pan relleno de roquefort y espinacas, calentito y esponjoso, o quiches de espinacas. En cuanto a las tostas de pan, las hay con queso de cabra, nuez y mermelada de arándanos, pero también de queso fresco con tomate y orégano.

Una caña y un pincho en este sitio están más que recomendados.

Monday, February 08, 2010

Local nº2. Restaurante italiano cerca de la Plaza del Oeste

Este restaurante italiano que ahora está en la calle Fray Luis de Granada, entre la Plaza del Oeste y la Avenida Mirat, se encontraba antes en otro lugar, en las pequeñas galerías que hay en la calle Azafranal, donde, en mi opinión, el local tenía mucho más éxito, clientela y mejor servicio. De todas maneras, decidieron mudarse y cambiar el nombre (y quizá también el dueño), y lo cierto es que estos cambios no han sido para mejor: ahora es más caro, la calidad de la comida es inferior, y los camareros, bastante antipáticos. Sin embargo, a pesar de todo esto, sigue siendo uno de mis restaurantes italianos favoritos en Salamanca debido a un simple pero importantísimo detalle: la masa de sus pizzas.

Si, en este local, recomiendo fervientemente probar las pizzas. Las hay con carne, por supuesto, pero también sin ella aparte de la típica margarita o la cuatro quesos; las hay con alcachofas, con champiñones, e incluso una sin queso para aquellos que no tomen queso: la pizza marinara (con tomate, ajo y albahaca). Eso sí, no pidáis la focaccia por nada del mundo: no es una focaccia de verdad, es simplemente una sequísima masa de pizza que no sabe a nada. Ahora es preguntaréis cómo puede ser que, si la focaccia de este restaurante es una masa de pizza y la masa de la pizza es lo que más me gusta del restaurante, no la recomiende. Pero es que una cosa es tener una masa de pizza finísima, que casi se deshace en el centro con el calor de los demás ingrediente y su peso, mientras que por el borde está crujiente, y otra tener una especie de papa frita gigante sin sabor y a veces, quemada por partes. En conclusión: pizza si, focaccia no.

Además de pizza, como en todo restaurante italiano, hay pasta. Aunque puede resultar muy llamativo el hecho de que puedes pedir el tipo de pasta que quieras y luego añadirle salsa al gusto (de modo que no hay platos prefijados de pasta y uno mismo se monta lo que más le guste), lo cierto es que la pasta no está muy buena y deja que desear. Está bien el concepto, pero no la calidad. Para pastas, es mucho más interesante uno de sus platos de carta: unos "girasoles" (raviolis gigantes, para que nos entendamos) rellenos de queso y pera. Están deliciosos, pero son bastante caros. Este restaurante ha subido el precio de sus pizzas un euro desde que se mudó desde Azafranal a su nueva localización, y el resto de sus platos la verdad es que aunque han mantenido el precio, son un poco carillos. También hay quiches aptos para vegetarianos, que si valen la pena (bueno, esta recomendación no es mía directamente, ya que a mí no me gustan los quiches independientemente de su ingrediente principal, pero a mi madre, gran aficionada a los quiches, si que le gustaron) y tienen ensaladas; con todo, sus ensaladas son muy simplonas y no valen lo que cuestan. En cuanto a los postres, tampoco tienen nada interesante.

No es que este restaurante sea un buen restaurante, para que  nos vamos a engañar. La verdad, no me extraña que las últimas veces que he ido, estuviese yo sola (con mi acompañante en cada caso) en todo el local. La mitad de las cosas que tiene no las recomiendo, sean aptas para vegetarianos o no: simplemente, no está acorde su precio con su calidad.Excepto por las pizzas. Sino fuera por ellas, jamás recomendaría a nadie este sitio. Sigo preguntándome por qué cambió su conveniente localización en el centro a esta callecita que casi nadie conoce, perdiendo así el montón de clientes que tenía en Azafranal (estaba muchas veces lleno y hasta había que reservar, en ocasiones). ¿Problemas con el alquiler del local? De todos modos, la masa de sus pizzas sigue intacta y por ello, no puedo dejar de recomendarle a todo el mundo que vaya al menos una vez a probarlas. Espero que os gusten tanto como a mí.

Friday, February 05, 2010

Local nº1. Bar de pinchos en la Plaza de Anaya

Para iniciar las recomendaciones de este blog, me gustaría hablaros de un concurridisímo local que se encuentra en la Plaza de Anaya, donde está la catedral y la facultad de filología. El bar en cuestión está un poco escondido y casi  hay que salir de plaza para encontrarlo, pasando por delante de las escaleras de la facultad y bajando por las escaleras  hasta llegar al principio de la calle del Tostado, la primera entrada a la izquierda (desde la plaza). Me imagino que ya sabéis de qué local hablo. 


Si, esa cafetería sin ventanas es uno de mis lugares favoritos de Salamanca, y no podía dejar de recomendarlo a pesar de que sus opciones vegetarianas no son las más variadas. En pinchos, tenemos por supuesto, la tortilla de patatas; pero además, últimamente han hecho un nuevo pincho, una tosta de queso con calabacín y cebolla que es digna de mención. No son muchas opciones, lo sé, pero esta será la tónica cuando hable de bares de pinchos: uno o dos son aptos, ¡y se acabó! 


En este local también sirven comidas; pero nosotros tendremos que conformarnos con la típica ensalada simple o la ensalada mixta, que habremos de pedir sin atún. También tienen una tabla de quesos que podríais pedir. 


Y en cuanto a dulces, no hay nada extraordinario que mencionar, excepto por una riquísima magdalena integral de manzana que han empezado a vender este año.


¡Espero que os guste el sitio!

Las dificultades de ser vegetariano en Salamanca

Buenos días, queridos lectores. Este blog está dedicado a aquellas personas que tienen problemas para comer fuera en Salamanca por ser vegetarianos. En este país aún es difícil, en cualquier ciudad - aunque en las más grandes sea cada vez más fácil-, encontrar opciones para vegetarianos en restaurantes y bares, sobre todo si buscamos precios asequibles. En un país donde un bocadillo o sandwich vegetal puede incluir desde atún hasta jamón york, pasando por queso, huevo cocido y mayonesa, cuando no todo junto en el las mismas dos rebanadas de pan (al lado de una hoja de lechuga y una rodaja de tomate, que ya parecen suficientes para tener la excusa de llamar "vegetal" al bocadillo), ser vegetariano puede llegar a ser un suplicio. Y si eres vegano, ya es imposible.

Yo me hice vegetariana tras venir a estudiar a Salamanca. Vengo de una casa donde la carne era una comida excepcional y se comía principalmente pescado y verduras, además de arroz, pasta, patatas, huevos, queso...Pero al llegar a Salamanca y ver carne por todas partes, casi en en los escaparates, no rosa sino sanguinolenta, donde podía ver al animal entero, algo cambió en mi interior. Empecé a pensar en esos animales. ¿Cómo habían llegado a estar en un mostrador refrigerado? ¿Cómo habían vivido y muerto?

Por otra parte, el vivir en una ciudad donde la carne estaba presente a todas horas y en todas partes, desde bares de pinchos a comedores universitarios, donde el pescado que venden jamás lo hubiese comprado en mi ciudad (aunque sea porque es imposible tener pescado muy fresco en el interior), donde los sitios que sirven pescado lo hacen con miles de salsas para que no se note que está pasado, vi claramente que mi alimentación tenía que cambiar. Y acometí la difícil tarea de ser vegetariana en Salamanca, donde el hornazo (pan + carne carne y más carne) es el plato tradicional.

Sin embargo, ser vegetariana en Salamanca es posible. No faltan verduras de la zona en las fruterias y en la plaza del mercado, hay miles de quesos castellanos y bastantes tiendas de comida orgánica y para vegetarianos. Hay restaurantes, y hay opciones en los típicos bares de pinchos más allá de la tortilla de patatas. Aunque sé que algunos de vosotros a lo mejor no comeréis queso, o leche, o huevos, voy a incluir estos alimentos en mi guía para todos aquellos que si los comen. Aun así, no me olvidaré de comentar las opciones veganas que me encuentre en los locales salmantinos.

Por último, quiero mencionar que este blog no tiene ninguna conexión con los locales de los que aquí hable, ningún afán publicitario tampoco, ni nada parecido: no cobraré un duro por las recomendaciones que haga. Es una cuestión personal. Quiero ayudar a los que, como yo, se encontraron viviendo en una ciudad carnívora y quieren otras cosas. Para mí no fue fácil, y más de una vez tuve que pelearme con los dueños de los restaurantes y bares que incluían carne en un plato que en principio no tenía; también he sufrido sus miradas de desprecio, diciendo "¿pero esta de dónde ha salido?". Es por todo eso por lo que escribo este blog. De todas maneras, y para demostrar, en cierto modo, que este blog no está publicitando nada, no mencionaré el nombre de ningún local: hablaré en general para cadenas  y me limitaré a indicar las direcciones de los locales para que podáis encontrarlos sin problemas en la calle. Sólo delante de ellos descubriréis su nombre. Por ello, todos los comentarios que mencionen el nombre del local, serán borrados, para ser consecuentes con la política del blog.